lunes, 24 de octubre de 2011

Sir ken Robinson: "Las escuelas matan la creatividad"

Fabuloso discurso el ofrecido por éste señor, que pienso que aunque utópico, nos ofrece el camino adecuado a seguir en cuanto a lo que a educación concierne.
Y, en primer lugar aclararé lo de "utópico", porque no es que piense que no es factible el modelo educativo que él plantea, sino que en la escuela es más sencillo sobreponer unas leyes universales las cuales permanecerán estancadas infinitamente (de ahí que adquieran más importancia las matemáticas...) a algo tan relativo, personal y subjetivo como es el arte. Y no pienso que Sir Robinsor quisiera decir que todos somos o tenemos que ser artistas, sino que todos somos auténticos, únicos, gozamos de una identidad innata la cual nos distingue. Es por ello, que es tan importante la creatividad.
Recuerdo como en primero de ESO, varios alumnos debatíamos por qué teníamos que memorizar el teorema de Pitágoras si luego en la vida real, en las ocupaciones laborales que soñábamos no tendría ninguna utilidad; y sin embargo, teniamos 4 horas semanales frente a algunas asignaturas de las que sólo disponíamos de 1 o 2 horas a la semana.
Me gustaría remarcar la importancia que le da al error; "los niños se equivocan porque arriesgan, lo intentan y no tienen temor a ello. Sino te equivocas nunca lograrás nada original".
Buenísimo el argumento que hace, y no podría estar más de acuerdo; porque no entiendo como siendo conscientes de que el error es algo común en todos los humanos (frases como "nadie es perfecto") lo podemos temer tanto. Pues bien, es el propio sistema educativo el que nos enseña a reprimirnos del error, de ahí que surja ese miedo a medida que crecemos. Porque, en mi opinión, el error es una herramienta necesaria para aprender.

miércoles, 12 de octubre de 2011

Nuestra propuesta: EL MURAL INTERACTIVO.

Es cierto que el grupo andaba algo perdido ante la actividad planteada para la práctica, bien sino por desconocimiento de la teoría, si por una falta de cooperación y coordinación entre nosotros, que no nos pusimos de acuerdo sobre la idea del mural. Fue pues una propuesta de nuestro profesor que nos despejó toda duda y nos guió hasta lograr hacer un trabajo, en mi opinión interesante, y original ante todo.
Así pues creamos EL MURAL INTERACTIVO, un mural que recogería las distintas opiniones del resto de los grupos, y que posteriormente, quedarían plasmadas.
El juego consistía en: en primer lugar identificarse en una concepción del cuerpo de las concebidas por Frank; y en segundo lugar, escoger una imagen para corroborar la anterior identificación.
Con ello, llegamos a las conclusiones tras las estimaciones estadísticas de las elecciones de los otros grupos, de que la diversidad de ideas tanto entre los componentes de un grupo, como entre los distintos grupos era clara. Habían personas que se sentían en el cuerpo disciplinado porque la autorregulación era algo esencial en ellas (ante un fallo, buscan retomar lo antes posible la predecibilidad); otras en el cuerpo especular donde cuidar su imagen está por encima de todo lo demás; y como no en el cuerpo dominante y el comunicativo.
En el mural quedó reflejada esa variedad; pero además otra cosa que no quedó plasmada y que creo que es importante contar es que el juego en sí fue algo paradógico, ya que una persona no se puede identificar en un único cuerpo porque en la combinación de las 4 concepciones está su esencia.
Por tanto, los alumnos que se identificaron en un solo cuerpo cometieron un grave error, pues que somos una variación de las 4 concepciones quedó demostrado.

martes, 4 de octubre de 2011

¿exhibicionismo o valor?

En mi opinión, llamar exhibicionismo a algo tan serio como las secuelas que origina el cáncer me parece inaceptable. Es por ello que para mi éstas mujeres son auténticas heroínas y constituyen la nota positiva en una sociedad donde lo usual y lo común destacan por encima de todo: lo conocido como "lo normal".
Pues bien, no es "normal" que una mujer no tenga pechos, pero¿es por ello distinta?; ¿que entendemos por normal?
Que una persona haya sufrido una enfermedad de esa índole y no pretenda ser tal y como era antes de pasarla es una postura comprensible, pues un trámite así te hace ver las cosas de otro modo; pero la esencia de esa persona es la misma; puede ser entonces que el problema sea nuestro, que solemos mostrar actitudes de rechazo y que tal vez no seamos tan "normales" como creemos.
Dicho de otro modo, cuando vamos envejeciendo el pelo canvia su color, los músculos se vuelven más flácidos, ... más allá que por cuestiones de salud, ¿que hay que refugiarse y "disfrazarse" de algo que ya no somos para sentirnos más jóvenes y apuestos según el estereotipo que nos marcan?
Opino que, si estos canvios/progresos se suelen aceptar a la larga, ¿por qué no también los cambios en éstas mujeres?
Pienso que cuando a este grupo de mujeres se les admire su comportameinto y se les deje de tratar como a "distintas"de lo que eran, progresaremos hacia una sociedad mas comunicativa donde lo vivencial se sobreponga a lo corporal.
A todo esto, respeto a quienes quieran reconstruirse algún órgano tras pasar algo así, ya que, esa reconstrucción les ayuda a olvidar esos momentos tan duros uqe comprendo que no quieran ser recordados ni física ni vivencialmente. Es más, siendo sincero, yo también lo haría...

lunes, 26 de septiembre de 2011

¿ES LO MISMO?

Pues bajo mi punto de vista, la respuesta a ésta pregunta es tan relativamente subjetiva como la misma pregunta en sí.

Totalmente en acuerdo con la opinión de mi compañero Manuel Bermúdez, pienso que en el ámbito vivencial nada es lo mismo; incluso dos acciones completamente iguales realizadas por un mismo sujeto en dos momentos distintos no van a generar las mismas sensaciones. Así pues, las connotaciones que se le pueden atribuir a una acción como correr desde tal vivencia son infinitas y lo que es más importante, personales, y distintas en cada persona.

Así pues, ¿englobar todas aquellas connotaciones, que la acción de correr puede generar en un mismo concepto, es lógico? Pues pienso que sí: en primer lugar por comodidad, porque sería una paradoja tener que clasificar con un término distinto a cada sensación que provoca correr en un lugar o en otro, con unas características u otras, en un contexto o en otro, en una persona o en otra, etc. Y en segundo lugar, porque mecánicamente hablando sí que se trata de lo mismo y produce los mismos efectos fisiológicos; más allá de sensaciones, percepciones, emociones, … irrepetibles en distinto tiempo, espacio, y persona.

viernes, 23 de septiembre de 2011

Bienvenidos!

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